¿Por qué el pensamiento crea nuestra realidad, el AHORA?



Cada humano tiene un proceso de evolución individual, el cual hace que sus pensamientos estén acordes con su propia evolución intelectual y experiencia individual. El uso del pensamiento es ilimitado y presente en cualquier ser, entonces todos pensamos. Depende de uno mismo como lo use y en qué calidad de pensamientos gasta su tiempo. ¿Qué tipo de pensamientos crees que estás teniendo? ¿Constructivos o destructivos?

Recordemos algunas frases que nos dejó de herencia el físico Albert Einstein, “El amor es la fuente de energía más poderosa de todo el mundo.” El amor primero debe ser hacia nosotros mismos, cuando lo cultivemos, veremos con amor nuestro alrededor. La transformación siempre viene de dentro, hacia fuera. Y para cultivar ese amor, debemos transformar todos los pensamientos.


Einstein también dijo, “El mundo que hemos creado es un proceso de nuestro pensamiento, no se puede cambiar sin cambiar nuestra forma de pensar.” De ahí por qué enfatizo siempre, con el pensamiento, él crea nuestra realidad palpable.


Solemos estar rodeados de personas que le dan más importancia a su pasado y futuro, que a su presente y el ahora, sumando que la mayoría está más pendiente de las vidas ajenas que de la suya propia. Hace unos años atrás, cuando cumplí los 21, comprendí que las personas están tan metidas en su personaje y el aparentar, que olvidan lo más maravilloso que les ha proporcionado la existencia; crecer, evolucionar la mente y consciencia individual para adquirir conocimiento de nuestra esencia real, buscando un pensamiento crítico constructivo en vez de seguir el pensamiento colectivo.

Incluso con nuestras amistades, paremos a pensar un momento cuántas veces hemos sentido que las conversaciones con los demás nos llenan el alma, en vez de estar sólo conversando por pasar el rato. ¿Qué amistades suman para nuestro crecimiento interno? Qué amigos o familiares sentimos que han conectado con nosotros en algún momento hablando de temas profundos o temas que hagan crecer nuestra creación interna, sea con la música, dibujar, pintar, observar un atardecer, sintiendo esas cosquillas internas o mariposas internas que se generan por esa dopamina que nos hace ser estos seres con emociones, amor, fe, esperanza, ganas por seguir existiendo buscando algún sentido a todo.

La sociedad ha normalizado el quejarse, el crear problemas por ínfimas cosas, el criticar, sin ni siquiera haber hecho el trabajo de conocerse a sí misma. De ahí por qué comento al principio del texto, que las personas suelen estar más pendientes del pasado y del futuro, que de su presente.

Cuando tratamos de pensar en el pasado, usamos la memoria, información ya almacenada la cual ya no se puede cambiar ni modificar y cuando hablamos del futuro, es tu imaginación quién lo hace, creando planos ficticios, los cuales no puedes controlar porque no están en tus manos ya que aún no han ocurrido, entonces lo único que sí podemos cambiar y moldear es el ahora, el eterno presente, ya que siempre viviremos en el presente, que será el momento de acción y de enfoque. El pasado, el presente y el futuro coexisten de forma metafórica y en física cuántica nos corroboran que el tiempo no es lineal, es una espiral, mientras más profundices, más relativo será el tiempo, ya que solo podemos cambiar en el presente.







Y bien entonces, ¿Por qué el pensamiento crea nuestra realidad palpable?


Quizás alguna vez os haya pasado, que pensáis en algo en concreto, por ejemplo, en un coche amarillo y empezáis a ver coches amarillos en diferentes ocasiones en poco tiempo desde ese pensamiento. De ahí el dicho, “creamos nuestra realidad con los pensamientos”, proyectamos nuestros pensamientos en la realidad en la que vivimos, ya que absolutamente todo está conectado, de ahí también el dicho “somos el todo” o “todos somos uno”. Dependerá de la calidad de nuestra mente consciente y subconsciente qué tipo de frecuencia emanamos y cuál proyectamos y atraemos, sea en nuestro entorno o personas. El universo, la vida o cómo quieran llamarlo, responde a nuestra vibración, nuestra vibración varía según nuestros pensamientos y nuestros pensamientos crean nuestra realidad. Todos deberíamos intentar discernir nuestra realidad o alrededor por un momento y concentrarnos en nuestros sentidos internos, para ver cada vez con más claridad.


Por ejemplo, las personas que siempre se quejan o se menosprecian a sí mismas sea consciente o inconsciente, digo inconscientemente ya que la mayoría no entiende que se quejan porque han adquirido un patrón el cual aún no han sanado y no son conscientes de ello, por lo cual perdura en el transcurso de sus vidas esa inconformidad consigo mismos y con su alrededor,” ¡Por qué siempre me pasa a mí!" "Qué mala suerte tengo”, eso nos pasa porque lo creamos nosotros, es decir proyectamos nuestros pensamientos en la realidad palpable, ya que aún no hemos desbloqueado ciertos niveles de consciencia que nos permiten vivir en paz mental.

Seas de dónde seas y tengas la situación que tengas, puedes llegar a encontrar la felicidad, el amor y la paz interna transformando tus pensamientos.



 

 

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