¿Es posible detener o reducir el envejecimiento?



Sin duda sí, se puede. Tres factores sumamente importantes; Alimentación, ejercicio y transformar o trascender la mente, consciencia.

Vamos a hablar de nuevos paradigmas para poder reemplazar los anteriores (los que nos limitan) desde una visión más clara, en la que nos ayude a revertir el envejecimiento que dirigen nuestras células y así pongamos en práctica las grandes habilidades que habitan en nuestro ser.

El mundo físico en el que habitamos incluidos nuestros vehículos o cuerpos, es una reacción del espectador pensante. Creamos el cuerpo a raíz de como percibimos el mundo y nuestro nivel de consciencia. El cuerpo está compuesto por energía e información no solo de materia sólida. La misma energía e información es la creación o transformación de infinitos campos que abarcan el universo entero. La mente y cuerpo son uno, experimentamos dos tipos de corrientes, la subjetiva, como las ideas, sentimientos, emociones o deseos. Y experimentamos la corriente objetiva con nuestro cuerpo, todo lo supuestamente palpable. Estas dos corrientes se juntan y se encuentran en un plano más profundo, la fuente creativa de nuestro ser y la esencia de nuestra existencia.

La bioquímica del cuerpo es un producto de nuestra consciencia, creencias, pensamientos, emociones y acciones, crean las reacciones químicas, que hacen que creemos la realidad que percibimos, las reacciones químicas que sostienen la vida en cada célula. Una célula envejecida es el producto final de la consciencia que ha olvidado como mantenerse nueva. La percepción parece una reacción automática, pero es aprendida. El mundo en el que vivimos tanto físico como mental está completamente enfocado en cómo nosotros hemos aprendido a percibirlo. Si cambiamos nuestra percepción, cambiamos absolutamente toda nuestra realidad de nuestro mundo. Lo que nosotros somos son impulsos de inteligencia que nos hacen crecer y transformar, cuando cambiamos los esquemas establecidos, cambiamos todo. Aunque cada persona parezca un único ser individual, en realidad somos uno, todos estamos conectados de forma subjetiva, cuyo cuerpo es parte de un cuerpo universal, ya que estamos todos creados por lo mismo y nuestras mentes son parte de la mente universal.

El tiempo no existe como absoluto, solo existe como absoluta, la eternidad. El tiempo es una eternidad cuantificada, atemporalidad cortada por nosotros mismos en fragmentos y trozos (segundos, horas, años). No somos víctimas del envejecimiento, la enfermedad y la muerte, estos son parte del escenario y del personaje que adquirimos, intrínseco en nuestra existencia. Gracias al pensamiento colectivo manipulado por nuestro propio prójimo, nos han hecho creer que sólo somos materia y que somos unos desgraciados por acabar muriendo, por eso mismo la mayoría de gente vive con temor a la muerte, con miedo a la vida misma.

Son factores que nos pueden ayudar a ver diferentes perspectivas más allá de lo establecido, todo se basa en descubrimientos de física cuántica, semillas descubiertas y fundadas por grandes físicos, como Einstein, Bohr, etc. Quienes comprendieron que el modo en el que vemos el mundo físico era y es erróneo, casualidad que a todos se les decía que estaban locos. No hay dos personas que compartan exactamente la misma opinión o pensamiento del universo, cada visión del mundo crea su propia realidad.

Debemos comprender que somos mucho más que un simple cuerpo físico, el yo y la personalidad. La causa y efecto, tal como la aceptas y afirmas, te ha definido en el volumen de un cuerpo y la duración de una vida. En su plano más profundo, tu cuerpo carece de edad y tu mente de tiempo. Cuando nos identifiquemos con esa realidad, consistente con la visión cuántica del mundo, el envejecimiento cambiara de forma contundente.

Sufrimos porque es lo único que se enseña en este mundo de ilusión, sufres porque es lo único que hace la mayoría todo el tiempo. Sufres para complacer y rebajarte a la altura degradada de quiénes te rodean.

Dicho todo esto, debemos unir un factor sumamente importante, la alimentación. Algo que han ido modificando al paso del tiempo para volverla más adictiva a nuestros paladares. Hay alimentos que efectivamente aceleran nuestro envejecimiento, el gluten, la lactosa y la glucosa. ¡Y ojo! De seguro que alguien pensará o dirá, "¡Ah claro! entonces, comemos del aire?" ¡Y no amigo! ¿Sabes la cantidad de alimentos que hay, que no perjudican ni una cuarta parte de lo que lo hacen la mayoría de alimentos en los supermercados? Si bien es cierto, las moléculas del gluten y la glucosa, han sido modificados en el último siglo, para que su tamaño sea 10 veces más grande y tengan una apariencia más gustosa a nuestras pupilas.

En uno de los siguientes blogs, hablaré sobre la industria alimentaria y la industria farmacéutica, donde enlazaremos los factores que hacen que vivamos subyugados de un sistema tanto física como mentalmente.

La farmacéutica no subsistiría si nosotros fuéramos conscientes del daño que hacen a nuestros cuerpos, eso implica cambiar nuestras mentes para ver con más claridad y cambiar nuestros hábitos alimenticios, para no tener necesidad de tomar medicamentos químicos o hacer uso de la farmacéutica tan a menudo cómo lo hace la mayoría. El consumo de azúcar es particularmente importante, porque permite incrementar y reponer los depósitos de glucógeno, tanto en los músculos como en el hígado y en muchas otras partes del cuerpo, pero hablamos de azúcares o glucosa lo menos modificada y manipulada posible. Algo verdaderamente complicado a día de hoy, ya que la mayoría de alimentos están procesados o ultra procesados. La clave de poder encontrar o saber qué alimentación consumir está en investigar, leer y aprender. Dejando de lado redes sociales, TV y noticias, las cuáles nos infectan la mente con ideas o verdades absolutas, que lo único que consiguen es enfermarnos más y confundirnos.

La gente suele asociar las enfermedades crónicas o el cáncer a la edad, algo totalmente erróneo, el cuál conversaremos de ello en el blog de las industrias.

Cuando alguien usa la "edad" cómo pretexto ante malos hábitos, significa que en su inconsciente, se ha rendido.

Tenemos el ahora para cambiar, no para resignarse y quejarse.


Comentarios

Entradas populares